Entrega siempre audio sin pérdida
Para distribuir música en Spotify y otras plataformas, lo más importante es no entregar un MP3 como máster final. Lo recomendable es trabajar con archivos sin pérdida, como WAV, AIFF o FLAC, respetando la resolución nativa del proyecto siempre que sea posible. Spotify indica que prefiere FLAC para entrega de audio y acepta WAV si cumple requisitos técnicos equivalentes.
Si tu distribuidora pide un formato concreto, sigue sus instrucciones. Algunas aceptan 24 bit, otras recomiendan 16 bit / 44.1 kHz, y muchas convierten internamente el archivo para cada tienda. Lo importante es entregar el mejor máster disponible sin hacer conversiones innecesarias antes de tiempo.
No subas una mezcla sin masterizar
La mezcla final puede sonar bien en el estudio, pero el mastering prepara el archivo para competir mejor en distintos sistemas. También revisa inicios, finales, fades, ruidos, clicks, nivel percibido y coherencia si hay varias canciones. Para un single, el objetivo es que la canción llegue sólida. Para un EP o disco, también importa que todas convivan.
Archivos útiles además del máster
Guarda siempre una versión máster WAV o FLAC, una versión instrumental si la tienes, una versión limpia si hay lenguaje explícito, stems si el proyecto puede necesitar sincronizaciones y una copia de la mezcla premaster. También conviene guardar ISRC, BPM, tonalidad, créditos y datos de autores/productores.
En Musiteca podemos preparar el máster final y asesorarte sobre qué entregar según la distribuidora, el uso y la estrategia del lanzamiento.
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